Que conste, no es lo mismo “jamaicones” que “jamaicanos” (o “jamaiquinos”). Éstos últimos son los aguerridos futbolistas de Jamaica, aquellos los timoratos futbolistas de México. Expliquemos las cosas.
“Jamaicanos” por aquí, “jamaicanos” por allá. Es la palabra que invariablemente usaron, en la transmisión del juego México-Jamaica, los locutores de Televisa. Tan cultos ellos, sobre todo ese poeta llamado “Perro Bermúdez”.
No es incorrecta esa expresión para referirse a los habitantes de Jamaica, claro que no. Pero la palabra normalmente utilizada es “jamaiquinos”. Para el caso, da igual. La vergüenza de haber perdido frente a Jamaica no nos la quita nada.
Los “Jamaicanos” o los “jamaiquinos”, es igual, nos han dado un tremendo baile a los mexicanos que nos vimos, de plano, como “jamaicones”: lentos, sin idea, temerosos, débiles, miedosos, en fin, perfectamente buenos para maldita la cosa.
Otra vez, ahora en Jamaica, a los futbolistas mexicanos les invadió el “Sïndrome del Jamaicón”. Este mal se llama así por culpa del Jamaicón Villegas, mítico defensor de las campeonísimas Chivas del Guadalajara, que era una fiera impasable jugando en el territorio nacional, pero que cuando jugaba fuera del país nomás no la hacía. Lo invadía la nostalgia y no servía para nada.
Viendo a los “Ratoncitos Verdes” (ahora fueron “Ratoncitos Blancos”) perder frente a Jamaica, no pude menos que recordar una goleada que México recibió en Londres, a principios de los años sesenta, frente a la Selección Inglesa. Esa vez, con una desastrosa actuación del Jamaicón Villegas, los ingleses nomás nos metieron ocho goles. Y no nos metieron más porque, de plano, no quisieron.
Después de la goliza, un reportero le preguntó al Jamaicón Villegas por qué se había visto tan, pero tan mal, casi como un principiante. El Jamaicón respondió que extrañaba a su mamacita, que llevaba días sin tomarse una birria y que la vida no era vida si no estaba en su tierra.
Ahora, en Jamaica, contra los atléticos jamaicanos o jamaiquinos, estando en el público el campeón olímpico de los 100 metros planos, a las multimillonarias estrellas mexicanas del futbol les salieron todos los complejos, se arrugaron, se achicaron, y como verdaderos jamaicones fueron arrasados por sus rivales.
Una verdadera vergüenza.
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LA PURA VERGUENZA
Orales
van a clasificar
Soy Hondurena, no se
Oiga
Maldito enano salado
No digan que son Locutores
Merecido se lo tienen...
Merecido se lo tienen...
lo mas chistoso es que
DUEÑOS DEL BALóN
DUEÑOS DEL BALóN
Lo digo y la evidencia lo sostiene
Qué dolor más grande
Mejor tomalo con calma,
Los mexicanos nunca
¿Y qué pensaron los
Pensaron que qué tontos son
Excelente artículo, Cinco Copas
Saludos
Dos precisiones.
No te engañes cabrón. Las
Totalmente de acuerdo, con
jamaicones
LA PURA VERGUENZA CON EL
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